EL PROBLEMA ES CUANDO EL AMOR TE CONVIERTE EN MARCA BLANCA

Según los expertos, el enamoramiento fabrica las mismas hormonas cuando se está enamorado que cuando se convive con un bebé: las endorfinas que causan un gran bienestar.
Yo misma lo comprobé con mi primer ‘novio formal’, tras tener mi hermana su primer hijo. La sensación era la misma. Sólo que mi sobrino siempre será mi sobrino, y una pareja puede dejar de serlo en cualquier momento. Sobre todo si descuidas tu ‘marca personal’.

Empresa y pareja
Tengo experiencia como empresaria / formadora de empresarios, y he tenido más de una relación amorosa de éxito. Considero demostrado que empresa y pareja, duran difícilmente más de 10 años en ese estado, repito, de éxito… y menos todavía sin un buen plan de marketing.

La rutina es buena para el amor
Doy fe de que uno de los grandes beneficios del amor es aquello de “verte a través de los ojos del ser amado”.
El bienestar que crea esa media sonrisa que baila en su boca y en la mía cuando nos vemos, no tiene parangón… “hasta que llegue la rutina de verle los mismos días cada semana”, suelen decir mis amigos, hombres solteros, sin excepción, cuando hablamos de este tema.
Difiero absolutamente. La rutina es una gran amiga del amor, le quita la incertidumbre. Puedes volver a trabajar con normalidad, e incluso el organismo vuelve a funcionar con normalidad.

La química del amor puede matar
Cuando lo que creías que era un ‘sexo sano’ se convierte en ‘eso que llaman amor’, te descolocas, se te rompen los esquemas. ¡Hasta se te intoxica el organismo! Sí, está comprobado que no podríamos vivir meses ‘recién enamorados’, moriríamos envenenados.
Cuando ya tenemos claro que esa ‘marca’ de persona es la que  queremos que esté a nuestro lado, es el momento en el que acordamos estar juntos con regularidad, y adaptamos de un modo fluido los hábitos de ambos.

Los enamorados ‘salen del mercado’
Si, a los dos nos merece la pena hacer algunos cambios en nuestras costumbres, pero no en nuestra ‘marca personal’, que solo cambia porque dejamos de estar abiertamente en el ‘mercado’ de la gente sin pareja. Aunque no dejemos de tomar una copa de cuando en cuando con nuestra gente.

Sin pose, tu marca le enamora… no se sabe cuanto tiempo
La relación a partir de ahí aporta el plus de felicidad que da ese nuevo estado. Como me comentaba hace tiempo una gran amiga que recientemente ha acabado una bonita experiencia  “con el tiempo había llegado a una desinhibición total, era como estar en casa. No temía que me evaluara!
Éste en concreto es un complicado caso de amistad / cariño / sexo – no sexo, porque mi amiga  sabe que la otra persona no desaparecerá de su vida. Estoy deseando saber qué pasará cuando de nuevo se vean.

Maria A Sanchez Libro No Imagen San Valentín Elche FB-21

Perder de vista la propia ‘marca’
El deterioro del amor comienza cuando, como anuncio en el título, uno de los dos, o ambos, ‘pierden la marca personal’ y se convierten en ‘marca blanca’, al servicio de la mejora del otro.
A menudo somos las mujeres, quienes nos dejamos llevar por ese instinto de cuidar, de mimar: ‘se empeñó en mejorar lo que ya funcionaba’, me decía un amigo recién separado, “tenía la atención puesta en todo el entorno hasta tal punto, que dejó de mirarme, o es que dejé de gustarle! Nunca quería hacer el amor…” 

La queja de la mujer
Mis amigas, ‘las ellas’ dicen: “el precio que hay que pagar por ser pareja es que los preliminares sexuales disminuyan peligrosamente. Se acaba la complicidad del guiño, de la conquista entre nosotros, los besos apasionados sin motivo, en la calle. Una caricia que se te escape te lleva directa a una sesión de sexo sin apenas preludio”.

La solución: retomar la ‘marca personal’
Si, señores y señoras, yo complementaré el regalo y la cena de San Valentín, con una declaración de ‘retorno a la marca original’.
Le preguntaré a mi pareja qué le enamora de mí. Sin miedo a que nombre en tono negativo alguna parte de mi cuerpo (lo que no quiere decir que en el ‘pack’ esté de más un vale para asistir juntos a un gimnasio, si hay sobrepeso o pérdida de tonicidad muscular).
El amor es realmente ciego. Si quien me copie la idea, nota en la respuesta de su pareja un juicio de valor, lamento decir esto: esa persona no está enamorada de ti, si no de sí misma.

María A. Sánchez | Image Trainer